
¿Puede un no fumador tener "Piel de fumador"?
Sí. Fumar cigarrillos -de forma activa o pasiva- está concluyentemente ligado a un tipo de daño de la piel que le da ese aspecto seco, áspero, amarillento y con arrugas al que llamamos "Piel de fumador"
Los expertos de los Laboratorios Clinique nos explican los efectos que provoca el tabaco en nuestra piel y también cómo minimizarlos y evitarlos
¿Por qué fumar es perjudicial para la salud de la piel?
El humo favorece la oxidación, la misma reacción que corroe el hierro o hace que las rodajas del plátano se vuelvan marrones. Empieza cuando las sustancias tóxicas del humo entran en contacto con la superficie de la piel, donde oxidan las proteínas y lípidos que forman la barrera externa o "stratum corneum". Pero van más allá. Estas sustancias tóxicas pueden penetrar la barrera externa y oxidar las células que viven debajo, pudiendo causar un daño más grave.
¿Cómo de grave?
La investigación en laboratorios indica que el humo de los cigarrillos puede extenderse a la epidermis y la dermis, e incluso al ADN que hay en el núcleo de las células. En resumen: una barrera debilitada por la oxidación permite que penetren más toxinas del humo.
¿Cómo puede el humo dañar el ADN de la piel?
El humo de los cigarrillos contiene una compleja mezcla de más de 3.000 sustancias químicas, muchas de ellas tóxicas. Las sustancias dañinas del humo provocan una serie de reacciones en cadena de radicales libres con base de oxígeno, que atacan la piel y oxidan sus componentes esenciales, incluyendo el ADN. Este daño puede causar el mal funcionamiento de las células y una consecuente reducción en los soportes de elastina y colágeno de la piel. Con el paso del tiempo, dichos daños pueden aparecer en la piel como arrugas, líneas, manchas y problemas más serios.
¿Qué ocurre cuando el ADN de la piel está dañado?
Sin su "cerebro" una célula no puede funcionar. Salvo que sean eliminadas por nuestro sistema inmunológico, las células de ADN dañadas se pueden reproducir. Con el tiempo, éstas pueden suplantar a las células sanas, haciendo que la piel esté más vulnerable a los trastornos provocados por los rayos UV. Cuando la "piel de fumador" se expone a los rayos UV, la reducción en la actividad del sistema inmunológico compromete su capacidad para eliminar las células con daño en su ADN. Un sistema inmunológico fuerte es especialmente importante para una piel expuesta al humo. Aparte de dejar de fumar, la estrategia más sensata sería evitar la exposición al solo utilizar un factor de protección más alto.
Si dejo de fumar, ¿se puede revertir el daño provocado por el humo?
Depende del tiempo que haya estado fumando y de lo profundo que sea el daño. A partir del mes y medio o dos meses, las células generalizadas de la epidermis que lleguen a la superficie, de renovación más rápida, estarán libres de daños relacionados con el humo. Sin embargo, las células especializadas responsables de producir colágeno, que ayudan a curar heridas y reparar los tejidos, se renuevan lentamente y la reparación puede ser irregular.
¿Qué provoca el humo en las células productoras de colágeno?
Un estudio reciente revelaba dos efectos desfavorables del humo de segundo mano sobre la capacidad de la piel para producir colágeno: una reparación pobre del tejido y unas marcas inusuales. Tras la exposición al humo de segunda mano, una menor cantidad de células productoras de colágeno llegaron donde estaba la herida para llenarla de colágeno. Las que sí llegaron se acumularon a los lados en lugar de cerrarse sobre la herida, formando cicatrices.
¿Se puede reparar el daño del ADN?
Sí, la piel nace con sus propios sistemas de reparación celular. Los investigadores están buscando maneras de identificar los sistemas innatos de la piel productores de encimas naturales, que reparan el ADN dañado por el sol, los rayos UV y otros agresores oxidantes.
¿Cómo puedo evitar la "piel de fumador"?Si fuma, la solución obvia es dejarlo o fumar menos- y asegurarse después de evitar la exposición al humo de segunda mano. Para toda piel, la mejor estrategia es reducir los factores que contribuyen al estrés oxidativo o utilizar productos suaves de cuidados básicos, así como tratamientos formulados para restaurar la barrera de hidratación de la piel y reforzar sus defensas frente a los rayos UV y antioxidantes.
¿No es el humo de segunda mano menos dañino para la piel?
No necesariamente. Un componente del humo de segunda mano-el que exhala el fumador- puede ser más dañino. Los pulmones del fumador puden eliminar parte de las toxinas menores. Lo que exhala contiene niveles significativos de nicotina, alquitrán. Óxido nítrico y monóxido de carbono.
Estrategias para evitar la oxidación de la piel
Reducir los agresores oxidantes evitando:
- Exposición a los rayos UV.
- Exposición al humo de primera y segunda mano, a la polución.
Reconstituyentes de la barrera:
- Estrés psicológico.
Antioxidantes corrientes:
- Vitamina C, té verde, ácido rosmarínico, resveratrol (encontrado en el vino tinto).