No todos somos iguales ante el sol. Todo depende de nuestro fototipo. Éste viene definido por el color de la piel, el cabello, la tendencia a quemarse y la aptitud para el bronceado. Estas particularidades están genéticamente programadas. Conociendo nuestro fototipo podemos elegir la fotoprotección mejor adaptada a nuestra "sensibilidad" natural al sol.
Además de nuestro fototipo, tenemos que tener en cuenta las condiciones de nuestra exposición solar. En ocasiones la piel puede presentar una sensibilidad exacerbada al sol, independientemente de su fototipo, debido a agresiones repetidas (climáticas, cosméticas, medicamentosas) , o reaccionando ante estímulos que una piel normal no acusaría (alergias), incluso puede volverse intolerante al sol.
FOTOTIPO |
CABELLOS |
TEZ |
TENDENCIA A QUEMADURAS |
APTITUD AL BRONCEADO |
I |
Pelirrojo |
Lechosa |
Constante +++ |
Nula |
II |
Rubio |
Clara |
Constante ++ |
Ligera |
III |
Castaño |
Clara |
Frecuente |
Clara |
IV |
Castaño oscuro |
Mate |
Rara |
Oscura |
V |
Castaño muy oscuro |
Mate |
Excepcional |
Muy oscuro |
VI |
Negro |
Negra |
No |
Negro |
La Agrupación Europea de Fabricantes de Productos de Cosmética y Perfumería, COLIPA, tiene como objetivo emitir recomendaciones sobre protectores solares y promover la información al consumidor.
La recomendación nº11 de COLiPA propone 5 categorías de protección solar, según el esquema siguiente:
| Categoría de Protección |
SPF |
| Baja |
2-4-6 |
| Media |
8-10-12 |
| Alta |
15-20-25 |
| Muy Alta |
30-40-50 |
| Ultra |
+50 |
Fuente: Aví¨ne