Hace unas semanas tuvimos una boda en Barcelona, era en viernes, así que salimos a toda prisa del trabajo, llovía muchísimo, ni siquiera tuve tiempo de doblar la ropa o mantenerla estirada, ¡¡no llegábamos!!. Había llegado a la redacción una nueva plancha de viaje, un nuevo modelo de Philips. Pensé en una pequeñita negra que tiene mi madre y debe tener casi 30 años, creo recordar que hacía de todo menos planchar.
Cuando llegamos al hotel sólo teníamos una hora, ducha rápida y ¡horror! reparar las arrugas de la ropa. Sacamos la nueva plancha, lo primero que nos llamó la atención fue su funda y el diseño, chulísimo, y también el peso, según el dossier sólo 72 gr, muy poquito, vamos. Pusimos la funda que viene en el pack en la mesita de la habitación y me encomendé a la pequeña plancha. Para mi sorpresa, cómoda de usar, muy fácil, muy potente y con abundante vapor, ¡pero si plancha mejor que la que tengo en casa, pensé!
Dispone además de un sistema de vapor vertical que dejó mi chaqueta perfecta en unos minutos.
Fácil, rápida, 800 watios de potencia, cable extralargo de 2 metros, ¿se puede pedir más? creo que no.
Plancha de viaje. Philips. Modelo GC 651. Precio aprox. 35 €.