
Jean-Baptiste Grenouille, protagonista de la famosa novela "El Perfume" de Patrick Suskïnd nació para morir bajo el puesto de pescado de su madre en Paris a mediados del siglo XVIII. Sí, sobrevivió, pero la muerte le acompañó durante toda su vida.
Llevado desde el mismo momento de su nacimiento a un orfanato, fue creciendo sin educación, amor, cultura... ni siquiera los mínimos conocimientos para relacionarse con sus compañeros y vivir en sociedad.
Pero Jean-Baptiste no era un niño como los demás, tenía un don especial, algo que le convertía en un ser excepcional. Aunque no hablaba ni se relacionaba con sus compañeros, su don - un olfato prodigioso - le hacía mantener con los demás y con su entorno una relación especial y única. Diferenciaba miles, millones de olores, cada pequeña cosa: animal, vegetal, orgánica, inorgánica, estuviera donde estuviese despedía un olor único y diferente: las personas, los árboles, las piedras, el agua, los peces, las algas... por muy escondidos o lejos que se encontraran los objetos, animales o cosas en cuestión Jean-Baptiste guardaba su olor, su fragancia, su esencia y aunque no sabía ponerles nombres a esos olores, a esas sensaciones, las conocía a la perfección y de esa manera forjaba su existencia y vida con el mundo.
A pesar de que todo indicaba que su vida no duraría nada, Jean-Baptiste logró sobrevivir, relacionándose con los demás de manera casi autista, trabajando físicamente sin descanso y sin ningún conocimiento más que éste y, por supuesto el de su grande, enorme, infinita biblioteca de olores que guardaba dentro de sí.
Un día le encargan llevar un paquete a un cliente y experimenta un olor que nunca había "probado", miraba el objeto de su atención, era una chica preciosa, de piel blanca, transparente y pelo rojo ondulado. Seguramente no había visto nunca una chica así y seguro que nunca había olido un aroma tan perturbador. Jean-Baptiste se queda omnubilado, no sabe qué es, quiere olerla, olerla siempre, mantener ese olor, esa fragancia que no sabe que es el amor, porque en realidad no sabe nada: lo que está bien, lo que está mal, sólo conoce los olores y las sensaciones que éstos le producen, aunque no sepa ponerles nombre, ni entenderlos.
A partir de ese momento la fijación de Jean-Baptiste será lograr reproducir por si mismo los olores de las cosas, especialmente el de aquella chica. Gracias a su genialidad logrará comenzar a trabajar para un perfumista venido a menos, pero que le dará los nombres y los secretos de la creación de un perfume, a cambio, aquel joven extraño le dará las fórmulas de exquisitos y fragantes elixires que le harán recuperar la gloria perdida.
La clave de la creación de un perfume, 12 frascos: cuatro, las notas de salida; cuatro, las de corazón; y las últimas las de fondo. Su maestro Grimal le habla de una historia del antiguo Egipto, un frasco más, el 13, del que nunca se llegó a saber cuál era su fórmula ni su procedencia.
A partir de aquel momento y con sus conocimientos Jean-Baptiste viaja a un lugar de excepción, donde se crean las materias primas para crear los más exclusivos perfumes, con la única idea de reproducir aquel aroma embriagador de la muchacha, el amor y la belleza más puras, nada detendrá a Jean-Baptiste hasta crear sus 13 frascos y después el perfume más increíble jamás olido por la humanidad...*
Thierry Mugler realizó un proyecto fantástico e inédito con ocasión del estreno de la película “El Perfume”: ha creado la interpretación olfativa de la obra de Patrick Suskind, a través de un cofre del tesoro que revela el libro en su expresión olfativa.
Un viaje audaz al corazón de los perfumes y olores. La prolongación de esta historia absolutamente extraordinaria, que se traduce en quince composiciones olfativas, a las que se ha llegado a través de la investigación de la emoción, entre fantasía y realidad, en ambientes que son a la vez históricos, enigmáticos y sensuales.
Nadie se había atrevido jamás a convertir los perfumes y los insólitos escenarios, que el autor describe tan detalladamente, en fragancias. Las quince composiciones están concebidas a medida**, y más allá de la noción habitual de “buen o mal olor”. Inquietante, turbadora, divina, sensual, glacial… ninguna de estas 15 composiciones deja indiferente. Todas ellas permiten acceder a una dimensión completamente nueva, a la percepción sensual de las palabras y las imágenes.
“Entrar en la memoria olfativa de Grenouille para inspirar nuevas creaciones, para seguir avanzando en nuestro oficio… ¡El desafío era audaz y evidente!” Vera Strübi
Iniciar nuevas experiencias, crear un “laboratorio de ideas nuevas” son coherentes con la vocación cultural de la defensa del perfume que se ha propuesto nuestra marca. A través de los Talleres Perfumistas que hacen descubrir la riqueza de los aromas y los sabores, esta vuelve a ser una contribución más de la Maison Thierry Mugler al patrimonio cultural de la Perfumería.
¡Thierry Mugler sigue llegando donde nadie podría imaginar!
Este cofre inesperado contiene el acceso a las emociones olfativas que aparecen en esta historia extraordinaria. Rinde un homenaje a la obra literaria y nos recuerda que la perfumería es un arte además de un bien cultural.
**creados por los perfumistas de IFF “les Christophs” (Christophe Ladumiel y Christophe Hornetz) y Pierre Aulas (Experto Olfativo de Thierry Mugler Parfums)
COFRE “EL PERFUME” THIERRY MUGLER
Edición ultra limitada editada en 1.300 ejemplares en todo el mundo de los que 150 ejemplares se han destinado a la venta.
El cofre presenta:
- las 14 composiciones olfativas en frascos de 7,5 ml
- el sublimador Aura en un frasco de 15ml
Se incluye también un folleto en el que figuran varios extractos del libro “El Perfume” y la descripción detallada de la interpretación olfativa de cada una de las 15 creaciones.
El cofre será vendido previa solicitud contactando con el departamento de Relaciones Públicas al número teléfono: 91-657 21 59(hasta agotar existencias)
Precio máximo recomendado: 550€
Para más información:www.leparfum.thierrymugler.com
* Nota al texto inicial: Me gustaría comentar que debo ser de las pocas peronas que no he leído el libro de "El Perfume". La descripción, "mi descripción y sensaciones" que hago de la historia son fruto de la película y son totalmente personalesl. Debo reconocer que el enigmático, extraño y escalofriante personaje de Jean-Baptiste me sedujo.