
Luz, lujo y color... las tres máximas de la nueva línea de maquillaje de Clarins para esta primavera verano. Innovación tecnológica, elegancia lúdica de estuches tornasolados y fórmulas totalmente renovadas. Polveras selladas con el monograma, fondos de oro blanco, formas elípticas con transparencias rojas.

Las polveras se deslizan en preciosas fundas. Son muy fáciles de usar, todos los días, en cualquier momento. Colores frescos y homogéneos, texturas de fineza exquisita, fórmulas de larga duración y resplandor sutil. Sencillez y lujo, accesibilidad y refinamiento... un juego de voluptuosidad lleno de encanto y placer.
Clarins nos enseña a seducir con felicidad, jugar con la luz en cada momento del día, ver en la mirada de los demás la sorpresa de estar transformadas. Remarcar para embellecer, difuminar para encantar, inventar para saborear. Estar resplandeciente, bella, deslumbrante, satisfecha...